Molino de Olabarrieta

Un poco de historia

Lectura Fácil

En 1869 el molino será objeto de una importante renovación

En 1709, el molino de Olabarrieta era parte de los bienes del vínculo y mayorazgo fundado por el matrimonio formado por Juan de Llarena y Salazar y Catalina Sobrado. Por entonces, su dueña era su hija, María de Llarena, quien estaba casada con Simón de la Cuadra, y ambos arrendaban la aceña para sacar beneficio económico de ella. Así, por ejemplo, sabemos que, en 1736, los responsables de la molienda en Olabarrieta eran Antón de Llaguno y Manuela de Tellitu.

En 1869 el molino será objeto de una importante renovación. Para esta fecha, y desde hacía ya tiempo, estaba en manos de la relevante familia encartada San Jinés. Esta familia y en la figura de la propietaria Mariana del Campo decide hacer una nueva presa de mayor altura que vendría a sustituir a una anterior de madera hecho por el que fue denunciada por el consistorio sin que esto tuviera ninguna relevancia ni repercusión.

Molino de Olabarrieta

¿Cómo es el Molino de Olabarrieta?

Vista general del canal

Vista general del canal

Este molino se ubica en la parte baja de este barrio soportano conservando su íntegramente su infraestructura hidráulica (presa y canal) y el edificio dedicado a la molienda.

La presa es de diseño semicurvo y de ella parte el canal de un metro de anchura definido mediante muros de piedra en algunas zonas, y a contra terreno en otras.

La presa es de diseño semicurvo

Al llegar al molino, las aguas son retenidas en la antepara o cubo y, desde ese depósito, las aguas son vertidas a la estolda, o parte baja, en la que se localizaban los rodetes que movían las piedras de moler o muelas.

El edificio de molienda es de planta rectangular con dos alturas y desván. Se construyó en piedra mampostería vista, salvo los esquinales reforzados con sillar y el recerco de las ventanas, en ladrillo, imitando dovelaje.

Molino de Olabarrieta

Molino de Olabarrieta